La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que México es un país libre y soberano, que no aceptará ningún tipo de subordinación frente a Estados Unidos, en medio del proceso judicial que ese país mantiene contra políticos de Sinaloa y tras la intervención de agentes de la CIA en Chihuahua.
México exige respeto y cooperación sin injerencia
La jefa del Ejecutivo recordó que el injerencismo ha sido históricamente un obstáculo en la relación bilateral, aunque destacó momentos de respeto como el apoyo de Abraham Lincoln a Benito Juárez durante la invasión francesa.
“Siempre hemos buscado cooperación para el desarrollo y coordinación, sin subordinación y no al injerencismo”, señaló.
La mandataria subrayó que México no es ni será un protectorado ni una colonia de Estados Unidos, y que la relación debe darse en términos de igualdad.
“Nos entendemos como iguales, como un país libre y soberano”, enfatizó.
Contexto político y mediático
En su mensaje, Sheinbaum también criticó la exposición mediática que ha acompañado los procesos judiciales en Estados Unidos contra políticos mexicanos, particularmente en Sinaloa. Señaló que este tipo de juicios públicos afectan la percepción ciudadana y vulneran la soberanía nacional.
La presidenta recordó episodios recientes en los que actores políticos han opinado sobre la situación en Sinaloa, y advirtió que México no permitirá que se repitan prácticas de subordinación como las que, según testimonios históricos, se dieron en gobiernos anteriores.
El posicionamiento de Sheinbaum reafirma la postura de su administración frente a Estados Unidos: cooperación sí, subordinación no. En medio de investigaciones internacionales y tensiones diplomáticas, la presidenta insistió en que México debe ser tratado como un país soberano, con respeto pleno a su independencia y a la voluntad de su pueblo.
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