La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) avaló este viernes un acuerdo que prohíbe reprobar a estudiantes de educación básica.
De acuerdo con el proyecto elaborado por la ministra Lenia Batres, los alumnos que cursen preescolar y primer grado de primaria deberán ser promovidos automáticamente al siguiente nivel, únicamente por haber cursado el programa educativo.
En el caso de quienes estudian del segundo al sexto grado de primaria, la acreditación se otorgará cuando el promedio final sea mínimo de seis.
La misma disposición aplicará para educación secundaria, donde los estudiantes acreditarán el grado al obtener un promedio mínimo de seis en cada una de las disciplinas que integran los campos formativos.
«El caso de los esquemas contenidos en el acuerdo impugnado fueron expedidos con la finalidad de reglamentar la evaluación del aprendizaje, la regularización y la certificación de alumnos que cursan educación básica. Dichos parámetros resultan compatibles con los estándares constitucionales de excelencia, pues tienen como objetivo orientar al mejoramiento permanente y progresivo de los procesos formativos del alumnado, así como garantizar el acceso y la permanencia en los servicios de educación preescolar, primaria y secundaria. El acuerdo prevé que quienes cursan el nivel preescolar y el primer grado de primaria podrán ser promovidos al grado o nivel siguiente por el hecho de haber cursado el programa mientras que quienes cursen los grados comprendidos entre el segundo y sexto grado de primaria, acreditarán aquel cuando obtengan un promedio final mínimo de seis. Asimismo, dispone que las personas estudiantes de secundaria acreditarán el grado cuando obtengan un promedio final mínimo de seis en cada disciplina que integra los campos formativos, y solo deberán recusarlo cuando tengan cinco o más disciplinas no acreditadas», dijo.

El Acuerdo 10/09/03 será aplicable tanto en escuelas públicas como privadas. Asimismo, se determinó eliminar el requisito de una asistencia mínima del 80 % para la acreditación de los grados, con el objetivo de fortalecer la permanencia del alumnado en el sistema educativo.
«También prevé que quienes se encuentren en situación de riesgo por no haber obtenido calificación aprobatoria en hasta cuatro disciplinas, podrán regularizar su situación con la posibilidad de inscribirse en el grado superior. Estos procesos orientados a garantizar la permanencia del alumnado en el sistema educativo contribuyen al desarrollo de habilidades conforme a criterios que promueven la mejora continua y permanente de los procesos formativos de alumnos, así como el fortalecimiento de su autonomía. La educación de excelencia no se agota en registros de asistencias o en acreditaciones de asignaturas o grados mediante mediciones numéricas cuantitativas, pues esa perspectiva resulta reduccionista frente a la complejidad y pluralidad de factores que integran este principio que incide en la formación de más de 23 millones 358 mil 341 alumnos de nuestro país», señaló.
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