Dejar un empleo formal no detiene el reloj de la pensión, pero sí puede congelar las semanas y el salario promedio que cuentan para calcularla. Para eso existe la Modalidad 40 del IMSS: quien ya no tiene patrón puede seguir pagando por su cuenta al seguro social y mantener vivo su historial.
Se trata de un esquema pensado sobre todo para trabajadores de la Ley 73, sin embargo, desde este 22 de octubre, tendrá reglas de ingreso mucho más estrictas que en el pasado.
Modalidad 40 del IMSS: Cómo se arma la cuenta
Para solicitarla hay que estar fuera del régimen obligatorio y haber juntado al menos 52 semanas en los cinco años previos a la baja. También hay que pedir la inscripción antes de que se cumplan cinco años desde esa baja. El trámite puede hacerse en línea o en una subdelegación, con identificación, comprobante de domicilio y un escrito libre.
El costo es la parte que más pesa. Cuando se cotiza en una empresa, el patrón paga una porción; aquí el asegurado cubre todo. En 2026 el IMSS aplica 14.438% sobre el salario que se registre, y ese porcentaje irá subiendo hasta 18.8% en 2030, de acuerdo con Rankia. Un ejemplo ilustrativo, con cálculo propio: quien se registre con 500 pesos diarios sumaría 15,000 en un mes de 30 días y pagaría cerca de 2,166 pesos mensuales. En cambio, con el antiguo techo de 25 UMA, equivalente a 2,932.75 pesos diarios, la cuota rondaba los 12,700 pesos al mes.
A cambio, el pago protege dos ramas: invalidez y vida, y retiro, cesantía en edad avanzada y vejez. Los servicios médicos no están incluidos. Si pasan dos meses sin pagar, la continuación voluntaria se termina, igual que si la persona la cancela o vuelve a trabajar con un patrón.
Por qué importa el salario y qué cambió en octubre
Bajo la Ley 73, el IMSS toma el promedio de las últimas 250 semanas cotizadas para calcular la pensión, según detalló el Heraldo de México. Por eso muchas personas aprovechaban la modalidad para registrarse con un salario más alto y elevar ese promedio. Era posible elegir hasta 25 UMA, sin importar cuánto ganaban al irse de su empleo.
Esa puerta se cerró para las nuevas altas. El acuerdo del Consejo Técnico publicado el 21 de octubre en el Diario Oficial fija como máximo el último salario registrado al darse de baja más una UMA, que en 2026 vale 117.31 pesos diarios. El resultado nunca puede quedar por debajo del salario mínimo.
El acuerdo también elimina las altas retroactivas, de modo que la cobertura empieza el día de la solicitud, y manda hacer los trámites nuevos por medios digitales. Quienes ya estaban inscritos conservan sus condiciones hasta terminar el periodo que contrataron. Además, el IMSS tiene seis meses para estudiar el impacto financiero y preparar una propuesta de cambios.
La modalidad no desaparece. El Gobierno federal justificó el ajuste por presuntos fraudes en pensiones, mientras que el propio IMSS advirtió que limitar el salario puede frenar la mejora del promedio.
Antes de decidir, conviene revisar cuántas semanas se tienen, bajo qué ley se cotizó y cuánto costaría la cuota mensual con el tope actual. Como las reglas siguen en revisión, lo más sensato es confirmar los datos vigentes en el IMSS o con un asesor antes de comprometerse a pagar cada mes.
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