Un nuevo estudio científico publicado en la revista The Lancet reveló que una inyección semanal de semaglutida —el compuesto presente en medicamentos como Ozempic y Wegovy— podría tener un efecto inesperado: reducir el consumo excesivo de alcohol en personas con problemas de salud asociados.
La investigación, realizada en Dinamarca con 108 adultos, analizó a pacientes con trastorno por consumo de alcohol de moderado a grave y obesidad, encontrando que quienes recibieron el tratamiento presentaron una disminución significativa en los días de consumo excesivo de alcohol al mes.
Los resultados fueron contundentes: el uso de semaglutida logró reducir hasta en un 50% los días de consumo excesivo, pasando en algunos casos de 17 días al mes a solo 5, además de una caída notable en la cantidad total de alcohol ingerido durante ese periodo.
Especialistas explican que este efecto podría estar relacionado con la forma en que el medicamento actúa en el cerebro, ya que los agonistas del receptor GLP-1 —como la semaglutida— no solo regulan el apetito, sino que también podrían disminuir los antojos y los impulsos asociados a conductas adictivas.
Este hallazgo abre la puerta a una posible nueva alternativa terapéutica para tratar el alcoholismo, un problema de salud pública global. Sin embargo, los expertos advierten que aún se necesitan más estudios para confirmar su eficacia a largo plazo y entender completamente sus efectos.
Además, investigaciones previas ya habían sugerido que este tipo de fármacos podrían reducir el deseo de consumir alcohol y otras sustancias, lo que ha generado interés en la comunidad médica sobre su potencial uso más allá de la diabetes y la obesidad.
Aunque los resultados son prometedores, los especialistas recomiendan que el uso de semaglutida debe mantenerse bajo supervisión médica, ya que se trata de un medicamento con indicaciones específicas y posibles efectos secundarios.
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