Es posible que alguien esté utilizando tu identidad sin que lo sepas, solicitando créditos o contratando servicios a tu nombre, incluso si nunca has pedido financiamiento. Por eso, es crucial revisar con regularidad tu historial en el Buró de Crédito para detectar cualquier actividad sospechosa y proteger tu reputación financiera.
El robo de identidad ocurre cuando personas ajenas usan tus datos personales para obtener préstamos o servicios de forma fraudulenta. Para identificar si eres víctima, consulta tu Reporte de Crédito Especial, que puedes obtener gratis una vez al año en la página oficial del Buró. Entre las señales de alerta están créditos desconocidos, llamadas de cobranza por deudas que no has contraído, consultas no autorizadas a tu historial o rechazos inesperados al pedir un crédito.
Tanto el Buró de Crédito como la Condusef cuentan con herramientas para protegerte. El servicio gratuito “Alértame” te notifica por correo electrónico cada vez que alguien consulta tu historial, y puedes solicitar un bloqueo temporal para evitar nuevas consultas mientras investigas irregularidades. Por otro lado, “Alertas Buró” es un servicio de pago que envía avisos vía SMS o email sobre cualquier movimiento en tu reporte.
Si detectas un fraude, debes presentar una reclamación ante el Buró con los documentos necesarios, comunicarte con la institución afectada y, en casos de robo o pérdida de documentos, denunciar ante el Ministerio Público. También puedes acudir a la Condusef para recibir asesoría gratuita.
Para evitar estos riesgos, cuida tus datos personales, destruye documentos confidenciales, usa contraseñas seguras, evita transacciones en redes públicas y activa las alertas o bloqueos preventivos del Buró de Crédito. Así protegerás tu historial crediticio, esencial para acceder a créditos y servicios.
Comentarios
0 comentarios
