Adrián Cue, exconductor del programa Enamorándonos y exintegrante del grupo musical Mercurio, rompió el silencio sobre uno de los episodios más complejos de su vida personal y profesional. El también cantante y modelo habló por primera vez de la cirugía estética que, lejos de mejorar su apariencia, terminó desfigurándole el rostro y marcando un antes y un después en su carrera frente a las cámaras.
Durante una charla con el canal de YouTube Zona Mediática Plus, Cue relató cómo una rinoplastia mal realizada derivó en una serie de complicaciones que afectaron directamente su imagen pública. En aquel momento, Adrián gozaba de una fuerte exposición mediática y era constantemente reconocido por su carisma y atractivo físico, cualidades que lo habían posicionado en televisión y en el medio artístico.
El conductor explicó que la intervención quirúrgica no tuvo el resultado esperado y que, tras el primer procedimiento, tuvo que regresar al quirófano con la intención de corregir el daño. Sin embargo, el segundo intento agravó la situación. Según sus propias palabras, el cambio en su rostro fue tan drástico que comenzó a recibir comparaciones y comentarios que evidenciaban el impacto visual de la cirugía.
“Me operan de lo debido y ‘me arreglan la nariz’ y me destrozan la cara. Cuando te digo que me destrozan la cara… decían que yo era el hijo de Alfredo Palacios”, expresó Adrián Cue durante la entrevista, haciendo referencia a los comentarios que comenzaron a circular tras su aparición pública.
El impacto no fue únicamente físico. Al verse al espejo, Cue enfrentó un golpe emocional significativo al reconocer que su apariencia había cambiado de forma radical. Esta transformación también tuvo consecuencias inmediatas en su vida laboral. En ese periodo, el actor formaba parte de una telenovela titulada Machos, proyecto del que fue retirado de manera abrupta.
“Estaba haciendo una novela que se llamaba ‘Machos’. Me sacan de la novela, matan a mi personaje, porque, literalmente, me veía un poco desfigurado”, relató. Esta decisión marcó el inicio de una etapa en la que las oportunidades de trabajo comenzaron a disminuir de forma notoria.
Con el paso del tiempo, las críticas en redes sociales se intensificaron. Mientras algunos usuarios señalaban que Adrián aún conservaba atractivo, otros emitieron comentarios crueles y cargados de morbo sobre su apariencia. La exposición digital amplificó el escrutinio público, sumándose al proceso personal que atravesaba tras la cirugía.
A pesar del impacto mediático y emocional, el exconductor explicó que logró encontrar un punto de estabilidad y aceptación respecto a su imagen actual.
Comentarios
0 comentarios



































