Arleth Terán volvió a sentirse cómoda frente a la cámara. Así lo relató en el segundo episodio de Chisme Entre Bisturí, donde habló sobre su cirugía de párpado, los temores que tuvo antes del procedimiento y una etapa en la que comenzaron a buscarla nuevamente para trabajar en televisión.
La actriz, primera invitada del pódcast de la cirujana plástica Liz Pérez Ferrel, explicó que se había alejado de la pantalla para ser mamá de tiempo completo. Durante la conversación también reconoció que su apariencia llegó a afectar su ánimo y la manera en que se veía a sí misma.
“Me daba tristeza verme”, expresó. Para alguien cuya profesión implica observar constantemente su imagen, esa incomodidad tenía un peso particular.
Tras el procedimiento, Terán comenzó a hacerse fotografías y, según contó, llegaron nuevas llamadas para hacer televisión. Aunque no anunció un proyecto específico durante el relato compartido, sí describió un cambio en la confianza con la que enfrentaba su imagen.
“Personalmente, me cambió la vida. Me sentí más segura de mí”, aseguró.
El miedo de Arleth Terán antes de su cirugía de párpado
La decisión de operarse no fue inmediata. Arleth explicó que su párpado caído era un rasgo genético y que le preocupaba que una intervención modificara demasiado su rostro.
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Liz Pérez Ferrel recordó que, antes de plantear el procedimiento, tomó en cuenta las características de la actriz y su trabajo en televisión. Ambas conversaron sobre el exceso de piel en el párpado y lo que esperaban conseguir, hasta llegar juntas a una decisión.
Para Terán, esa charla fue parte fundamental del proceso. Su mayor inquietud era dejar de reconocerse después de la cirugía.
Al recordar el resultado, resumió su experiencia con una frase que fue más allá de lo estético.
“Me quito miedos, me vuelvo a ver en un espejo y vuelvo a ser Arleth Terán”.
Probó el bótox tres veces y el resultado no le convenció
Antes de hablar de su cirugía, la actriz también recordó sus experiencias con el bótox. Ver a algunas compañeras con resultados que le parecían atractivos despertó su curiosidad, aunque mantenía reservas sobre este tipo de tratamientos.
Terán contó que lo intentó en tres ocasiones, pero no quedó a gusto con el resultado en su propio rostro.
La conversación dio pie a hablar sobre las expectativas personales y la búsqueda de naturalidad. Desde su experiencia, Arleth explicó que ver un resultado favorecedor en otra persona no significaba que ella fuera a sentirse igual de satisfecha.
Por su parte, la doctora abordó los mitos y las dudas que suelen rodear a los procedimientos estéticos, así como la importancia de conversar sobre lo que cada paciente espera.
“Lo volvería a hacer”, dice sobre su procedimiento estético
Arleth recordó que la intervención duró, según su relato, como máximo una hora. Sobre su recuperación, afirmó que no sintió dolor y destacó la comunicación que mantuvo con la cirujana para seguir las indicaciones posteriores.
“No me dolió nada”, dijo al describir su experiencia.
Durante el episodio, ambas también hablaron sobre la preparación emocional para el postoperatorio, la inflamación y la pausa que puede implicar en las actividades sociales. Pérez Ferrel reconoció que las cirugías pueden tener riesgos y explicó cómo acompañó a la actriz durante su recuperación.
Terán contrastó su experiencia con la de una amiga que, según contó, quedó inconforme con otro procedimiento. El tema abrió una conversación sobre la elección del profesional y la necesidad de hablar con claridad sobre las expectativas.
Al hacer balance de su propia cirugía de párpado, Arleth se mostró satisfecha. Recuperar la seguridad para fotografiarse, mirarse al espejo y volver a sentirse cómoda con su imagen fue lo que más destacó de esta etapa.
“Lo volvería a hacer”, concluyó.
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