El periodismo mexicano atraviesa nuevamente un momento de profunda conmoción tras confirmarse el fallecimiento de María Elena Martínez de la Vega, reconocida reportera y editora cuya trayectoria dejó huella en generaciones de comunicadores. La noticia se dio a conocer la tarde del 16 de enero y rápidamente comenzó a viralizarse en redes sociales, donde colegas, exalumnos y figuras del gremio expresaron su pesar por la pérdida.
El deceso ocurrió en la Ciudad de México, y aunque hasta el momento no se han revelado las causas oficiales, su partida ha provocado una oleada de mensajes que destacan su rigor profesional, su carácter firme y su influencia decisiva en el periodismo informativo de la llamada “vieja escuela”.
Una figura clave detrás de los grandes noticieros
María Elena Martínez de la Vega fue descrita por quienes trabajaron con ella como una mujer brillante, directa y con un olfato periodístico afilado. Su papel como formadora fue tan determinante como su trabajo editorial, marcando el estilo y la disciplina de periodistas que hoy encabezan espacios informativos de alto impacto.
Entre ellos se encuentra Jorge Zarza, conductor de Hechos Domingo, quien protagonizó uno de los homenajes más comentados tras conocerse la noticia. Su despedida no solo fue emotiva, sino reveladora del tipo de profesional que fue Martínez de la Vega y del entorno exigente en el que se forjaron muchos comunicadores de su generación.

El testimonio de Jorge Zarza que conmovió a las redes
Zarza relató una de sus primeras experiencias junto a María Elena en 1989, cuando era un joven reportero en Núcleo Radio Mil. Recordó el miedo que sentía al tener que tomarle dictado, con las manos temblando frente a la computadora, consciente de que no habría margen de error.
La frase que, según él, lo marcó de por vida resume el estilo de la editora:
“¿Estás listo? Porque yo dicto y no repito”.
El periodista explicó que ese rigor se imponía “a gritos”, una metodología que hoy sería impensable en muchas redacciones, pero que en su momento forjó el carácter, la rapidez mental y la precisión de quienes aspiraban a permanecer en el medio.
La anécdota que define una filosofía periodística
Uno de los pasajes más llamativos compartidos por Jorge Zarza tiene que ver con la cobertura del Mundial de Francia 1998. De acuerdo con su relato, María Elena aseguró a su jefa que hablaba francés para obtener la asignación. La seguridad con la que defendió su candidatura levantó pocas dudas.
Sin embargo, al ser cuestionada directamente por Zarza sobre si realmente dominaba el idioma, su respuesta fue tan contundente como reveladora:
“¡Por supuesto que no! El periodismo no tiene lenguaje. La nota es la nota”.
La frase se convirtió rápidamente en símbolo de su forma de entender la profesión: priorizar la información, la iniciativa y la capacidad de resolver sobre cualquier obstáculo circunstancial.
Los restos de María Elena Martínez de la Vega fueron despedidos en una ceremonia privada en el Pedregal, donde familiares y personas cercanas le dieron el último adiós. Posteriormente, fue cremada el sábado 17 de enero, en un ambiente descrito como íntimo y profundamente emotivo.
Dentro del gremio periodístico, su ausencia deja un vacío notable. Para muchos, se apaga una voz “solidaria y luminosa”, reconocida no solo por su dureza profesional, sino también por su compromiso con la verdad informativa y la formación de periodistas capaces de enfrentar cualquier escenario informativo.

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