Durante años, el rostro de Lyn May ha sido objeto de comentarios, especulaciones y rumores dentro del mundo del espectáculo. Ahora, la actriz y vedette decidió contar con detalle la historia detrás del procedimiento estético que transformó por completo su apariencia física y que marcó tanto su carrera artística como su vida personal.
A sus 73 años, la artista habló abiertamente sobre este episodio durante una entrevista con Nayo Escobar, donde explicó cómo ocurrieron los hechos y cuáles fueron las consecuencias que enfrentó después de aquella intervención estética realizada cuando se encontraba en uno de los mejores momentos de su trayectoria.
Con este testimonio, Lyn May buscó aclarar las distintas versiones que han circulado durante décadas sobre el origen de la deformación de su rostro, una situación que la ha acompañado durante buena parte de su vida pública.
La vedette recordó que, en aquella época, gozaba de gran popularidad dentro del espectáculo mexicano, participando en diversos proyectos que la consolidaban como una de las figuras más reconocidas del entretenimiento nacional.
El procedimiento estético que cambió su apariencia
Según relató durante la conversación, todo comenzó cuando dos mujeres se acercaron para ofrecerle un procedimiento estético que, supuestamente, ayudaría a resaltar sus pómulos y mejorar aún más su apariencia.
Lyn May explicó que aceptó la propuesta convencida de que se trataba de un tratamiento seguro, ya que en aquellos años existía mucha menos información sobre los riesgos asociados con este tipo de intervenciones estéticas y sobre la importancia de acudir con profesionales certificados.
De acuerdo con su versión, durante el procedimiento le fue inyectada una sustancia que no estaba destinada al uso médico o estético. La artista aseguró que posteriormente descubrió que se trataba de aceite de cocina colocado en jeringas y aplicado directamente en distintas zonas de su rostro.
Con el paso del tiempo, esa sustancia comenzó a provocar cambios permanentes en sus facciones, modificando de manera considerable su imagen y obligándola a buscar diferentes alternativas médicas para intentar reparar los daños ocasionados.
Los tratamientos que buscó para mejorar su rostro
Tras notar las consecuencias del procedimiento, Lyn May comenzó un largo proceso de consultas con distintos especialistas con el objetivo de disminuir las secuelas que había dejado aquella intervención.
La actriz explicó que, a lo largo de los años, se ha sometido a diversos tratamientos médicos para mejorar su apariencia y atender los efectos provocados por las sustancias que, según su testimonio, fueron inyectadas en su rostro.
Aunque aseguró que algunos procedimientos han permitido obtener avances importantes, también reconoció que las secuelas continúan presentes y que los daños ocasionados durante su juventud no pudieron revertirse completamente.
La experiencia vivida por la vedette también la llevó a reflexionar sobre la importancia de acudir únicamente con especialistas certificados para cualquier procedimiento relacionado con la salud y la estética.
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