La cuenta regresiva rumbo al Mundial 2026 avanza y, con ella, también crecen las dudas sobre el estado real de la remodelación del Estadio Azteca, próximo a llamarse Estadio Banorte. A solo cinco meses de que México vuelva a inaugurar una Copa del Mundo, el histórico inmueble de Santa Úrsula sigue envuelto en trabajos intensos de construcción y ajustes que no todos llegarán a tiempo.
El objetivo inmediato es claro: que el estadio esté operativo para la reinauguración programada el próximo 28 de marzo y, posteriormente, para el partido inaugural del Mundial, el 11 de junio de 2026, cuando la Selección Mexicana enfrente a Sudáfrica. Sin embargo, el propio Emilio Azcárraga, dueño del Club América, ha puesto sobre la mesa un escenario menos optimista respecto a los tiempos originalmente planteados.
En un encuentro informal con medios de comunicación, el directivo reconoció, entre risas, que algunas fechas no son realistas, especialmente para compromisos previos como el partido amistoso ante Portugal, pensado como parte de la reapertura del estadio.
“Yo no veo que sus fechas sean las correctas, pero todo va muy bien. Al principio hubo mucha dificultad, pero todo ha ido mejorando”, declaró Azcárraga, dejando ver que el avance es constante, aunque no suficiente para cumplir con todos los plazos.
El presidente azulcrema explicó que la magnitud del proyecto implica procesos complejos, muchos de ellos invisibles para el aficionado durante los partidos, pero esenciales para el funcionamiento del inmueble. Por esa razón, confirmó que varias obras continuarán incluso después de la Copa del Mundo.
“Hay muchas cosas que por la complejidad de la obra no se pueden hacer, por eso es que se van a terminar después”, añadió.
Entre los pendientes se encuentran trabajos de infraestructura general, accesos y el estacionamiento principal, un tema que no se considera prioritario en el corto plazo, pero que forma parte del plan integral de modernización. No obstante, el punto más delicado señalado por Azcárraga tiene que ver con la estructura del estadio.
El directivo reconoció que existen detalles en las columnas del inmueble que “no han quedado bien” y que serán corregidos una vez concluido el Mundial 2026. Aun así, se mantiene la expectativa de que el Estadio Azteca pueda reabrir el 28 de marzo sin contratiempos mayores, aunque con trabajos que seguirán su curso para completar la transformación total del coloso de Santa Úrsula.
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