Mientras gran parte de Estados Unidos apenas comienza a dejar atrás las nevadas y el frío extremo que azotaron el norte, una nueva tormenta invernal se perfila en el horizonte y podría golpear con fuerza al sur del país durante el fin de semana, cubriendo carreteras, árboles y líneas eléctricas con peligrosas capas de hielo.
El sistema meteorológico, previsto para llegar a finales de esta semana y extenderse hasta sábado y domingo, ha sido descrito como un evento potencialmente catastrófico que se extendería desde Texas hasta las Carolinas, de acuerdo con Ryan Maue, ex científico en jefe de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA).
Especialistas en el clima advirtieron que la acumulación de hielo podría añadir un peso considerable a árboles y cables eléctricos, lo que aumentaría el riesgo de cortes de energía generalizados en amplias regiones.
“Si se llega a acumular 1.5 centímetros, o incluso 3 centímetros de hielo, el impacto podría ser devastador”, alertó Keith Avery, director ejecutivo de la Cooperativa Eléctrica de Newberry, en Carolina del Sur.
Por su parte, el Servicio Meteorológico Nacional emitió alertas por intensas nevadas, aguanieve y peligrosa lluvia helada a partir del viernes en gran parte del centro del país, condiciones que se desplazarán hacia la Costa Este hasta el domingo.
Además, los expertos señalaron que el lento aumento de las temperaturas dificultará el deshielo, por lo que el hielo en carreteras y aceras podría mantenerse por varios días, incrementando los riesgos para la movilidad y la seguridad.
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