A través de una publicación en sus redes sociales, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, sentenció que en su país no hay «ningún lugar para la violencia«, y prometió castigo para los autores de los destrozos y saqueos durante las jornadas de protestas contra el encarecimiento de la vida.
El mandatario pidió organizar un «frente unido» contra quienes «siembran el caos» y advirtió que «quienes han destrozado, atacado prefecturas y comercios y saqueado incluso nuestros ayuntamientos, serán perseguidos y castigados».
Además, el jefe de Estado respaldó a las fuerzas del orden que dijo son «garantes del derecho a manifestarse«.
Durante la última jornada de protestas contra el encarecimiento de la vida, se registraron múltiples enfrentamientos entre grupos violentos y fuerzas del orden, incendios y daños a edificios públicos y comerciales en ciudades como Marsella, Lille, Lyon, París, entre otros.
Por su parte, su homóloga en Italia, Giorgia Meloni, dijo respetar a las personas que se han manifestado de manera pacífica y que incluso han contado con la participación de líderes de izquierda; sin embargo, sostuvo que «Poner a hierro y fuego nuestras ciudades» no es la manera.
Acusó que a las protestas han acudido «vándalos que aprovechan las manifestaciones para sembrar el caos, agredir a quienes garantizan la seguridad y tomar como rehenes ciudades enteras».
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