La participación de La Coreañera en La Granja VIP 2 comenzó con un momento que llamó la atención de sus compañeros y de los espectadores. Abigail Pak, nombre real de la influencer y acordeonista, rompió en llanto durante las primeras horas dentro del reality, provocando que varias de sus compañeras se acercaran para intentar tranquilizarla.
Natalia Alcocer y otras participantes se acercaron a ella mientras Kunno y Manelyk González no comprendían qué había provocado su reacción. Lo que parecía ser una crisis relacionada con el encierro terminó teniendo un motivo mucho más personal.
En una conversación con Mónica Escobedo, la integrante de La Granja VIP 2 explicó que permanecer encerrada dentro del programa le había hecho recordar una experiencia de su pasado que, según su propio relato, todavía le provoca emociones difíciles de manejar.
La Coreañera contó que años atrás terminó viviendo en una organización ubicada en la zona del Ajusco, en Ciudad de México, a la que llegó pensando que se trataba de un programa de servicio social relacionado con una beca de lingüística. De acuerdo con su testimonio, fue entonces cuando descubrió que la situación era completamente distinta a lo que esperaba.
@periodicocinco La Coreañera terminó en una secta japonesa por no informarse bien. #lagranjavip #coreañera #historia #videoviral
¿Qué le pasó a La Coreañera con la presunta secta japonesa?
Abigail Pak explicó que en aquel momento no investigó a profundidad la organización antes de aceptar la oportunidad. Su intención era aprovechar el programa para continuar con sus planes académicos y musicales, pero terminó en una propiedad ubicada en el Ajusco.
“No investigué, dije: ‘Ah, pues esto’. No sabía que me iban a encerrar en el Ajusco”, relató durante la conversación, mientras recordaba la situación con una mezcla de nervios y humor.
Según su versión, la organización estaba relacionada con un fundador japonés al que los integrantes rendían una especie de culto. La Coreañera explicó que quienes estaban dentro participaban en reuniones en las que formaban un círculo, se tomaban de las manos y escuchaban grabaciones.
“Ponían una bocina y todos así en un círculo, agarrados de la mano, repitiendo lo que dice el audio”, contó la influencer al describir una de las dinámicas que experimentó durante ese periodo.
La participante de La Granja VIP 2 aseguró que en las grabaciones se repetían frases como “bendito sea nuestro fundador” en diferentes idiomas. Incluso señaló que en algunas ocasiones no comprendía lo que estaba escuchando y que desconoce si actualmente el supuesto líder de la organización continúa con vida.
La Coreañera sospechó que podía tratarse de una red de tráfico de personas
Otro de los aspectos que llamó la atención en el relato de Abigail Pak fue la forma en que describió las condiciones económicas de la organización. De acuerdo con su testimonio, las familias que inscribían a sus hijos pagaban por los servicios, mientras que las personas que trabajaban dentro no recibían un salario.
“A las familias que inscribían a sus niños” sí se les cobraba, explicó, mientras que a quienes trabajaban para la organización “no nos pagaban, nos ponían el hospedaje”.
Fue precisamente esa situación la que comenzó a despertar sospechas en la influencer. Al comparar las condiciones que vivía con lo que originalmente había pensado que sería una oportunidad académica, empezó a cuestionar la verdadera naturaleza del lugar.
“Realmente parecía como una red de tráfico de personas. Para mí esa era mi primera impresión”, afirmó La Coreañera al recordar el momento en el que comenzó a sentirse incómoda con lo que ocurría a su alrededor.
La joven explicó que uno de los momentos que incrementó su preocupación ocurrió cuando llegó una carta a la oficina de la organización. Una mujer se había postulado para ser su madre adoptiva, pero Abigail no había recibido fotografías ni información suficiente sobre quién era la persona que supuestamente se haría cargo de ella.
Una mujer apareció para adoptarla y La Coreañera pensó que sería otro encierro
La falta de información provocó que Abigail tuviera miedo de estar siendo enviada a otro lugar en condiciones similares. La participante recordó que llegó a pensar que aquella supuesta adopción podía significar simplemente cambiar de escenario sin recuperar su libertad.
“Dije: ‘Chin, me van a mandar con otra familia igual, y me van a tener encerrada’”, recordó durante la conversación con Mónica Escobedo.
Sin embargo, la situación cambió completamente cuando la mujer pasó por ella. De acuerdo con el relato de La Coreañera, apenas subió al automóvil, la supuesta madre adoptiva le explicó que no formaba parte de la organización.
“En cuanto cierran la puerta del carro, se me sube al carro y la señora me dice: ‘Yo soy normal, yo no estoy metida en esa cosa’”, narró.
Para Abigail, ese encuentro representó un punto de quiebre. La joven aseguró que interpretó lo sucedido como un rescate, mientras que la mujer inicialmente habría presentado la situación ante la organización como parte de un trámite relacionado con el programa.
La mujer que fue por ella terminó convirtiéndose en su madre adoptiva
Después de salir de aquel entorno, la relación entre Abigail y la mujer que había acudido por ella comenzó a transformarse. La Coreañera contó que durante ese proceso también conoció a la hija de su nueva familia, quien con el paso del tiempo se convirtió en una persona muy cercana para ella.
La joven explicó que conoció a su hermana adoptiva cuando tenía 12 años y que actualmente tiene 15. Desde el primer momento encontraron intereses en común, especialmente relacionados con la música y el baile.
“Nos entendimos superchido, porque nos encanta bailar, nos encanta la música”, recordó sobre la relación que comenzó a construir con ella.
La libertad que encontró fuera de la organización también contrastó con las condiciones que había vivido anteriormente. Según su relato, su madre adoptiva le dijo al responsable de la organización que ella se haría cargo de Abigail y que podía llevarla a su oficina, pero la joven nunca volvió al lugar.
En lugar de regresar, La Coreañera viajó a Puebla para tocar con su banda. Posteriormente recibió la propuesta de quedarse a vivir con su nueva familia mientras terminaba el programa de estudios. “Sentimos que somos familia desde mucho antes”, explicó al recordar cómo se consolidó ese vínculo.
La organización volvió a aparecer en la vida de La Coreañera años después
Aunque Abigail había dejado atrás aquella etapa, su vínculo con la organización volvió a aparecer tiempo después, cuando comenzó a desarrollar con mayor fuerza su proyecto artístico y a ganar reconocimiento.
La influencer contó que algunas publicaciones en redes sociales comenzaron a mencionarla como parte de la organización. También señaló que se difundieron entrevistas en las que había respondido preguntas personales sobre su vida antes de convertirse en una figura pública.
El problema, según su testimonio, fue que esas entrevistas y publicaciones comenzaron a circular sin que ella quisiera que ese material siguiera disponible públicamente. Para entonces, Abigail ya tenía una vida y un proyecto profesional distintos.
“Temo por mí, por mi familia, por mi vida personal”, explicó al hablar de la preocupación que le provocó que información de aquella época volviera a difundirse.
Ante esa situación, decidió bloquear las cuentas relacionadas con la organización y pidió a un antiguo compañero, quien estaba encargado de administrar algunas de esas redes, que dejara de publicar información sobre ella.
El encierro de La Granja VIP 2 reavivó los recuerdos de aquella etapa
La historia volvió a salir a la luz precisamente después de que La Coreañera ingresara a La Granja VIP 2. El formato del programa implica permanecer aislada del exterior y convivir con un grupo de participantes bajo vigilancia constante de cámaras, algo que, de acuerdo con su propio relato, activó recuerdos de su pasado.
Durante las primeras horas del reality, Abigail rompió en llanto sin explicar inicialmente a sus compañeros qué estaba ocurriendo. Natalia Alcocer y otras integrantes se acercaron para acompañarla, mientras algunos de los demás participantes intentaban entender el motivo de su reacción.
Más tarde, durante la conversación con Mónica Escobedo, explicó que el encierro había conectado directamente con aquella experiencia. “Tengo muchos traumas con el Ajusco, con los encierros”, habría expresado al hablar sobre lo que estaba sintiendo.
La confesión permitió conocer una parte hasta entonces poco conocida de la historia personal de Abigail Pak, quien actualmente participa en La Granja VIP 2 y ha explicado que aquella experiencia sigue siendo un recuerdo especialmente sensible para ella.
“Ya me zafé, me rescataron. Amo a mi familia mexicana”, afirmó La Coreañera al hablar de las personas que, según su relato, la ayudaron a salir de aquella situación y que posteriormente se convirtieron en parte fundamental de su vida.
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