A fin de garantizar la integridad de los visitantes y proteger el patrimonio histórico, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) implementó un riguroso despliegue de seguridad en los cinco sitios arqueológicos con mayor afluencia en el país.
Esta estrategia surge como respuesta inmediata al atentado ocurrido el pasado 20 de abril en la Zona Arqueológica de Teotihuacán, donde un tiroteo en la Pirámide de la Luna dejó un saldo de más de 10 heridos y dos personas fallecidas, entre ellas el agresor.
Arcos detectores y revisiones exhaustivas
Desde el pasado viernes 24 de abril, la fisonomía de la “Ciudad de los Dioses” cambió. El nuevo protocolo incluye la instalación de seis arcos detectores de metales: cinco ubicados en cada uno de los accesos principales y uno más en la entrada del Museo de los Murales Teotihuacanos “Beatriz de la Fuente”.
Las medidas no se limitan a la tecnología fija. El personal de custodia ahora realiza revisiones manuales de mochilas y bultos, apoyados por detectores móviles de metales para agilizar el flujo de turistas sin comprometer la seguridad.
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