La polémica por un supuesto “impuesto a las mascotas” encendió redes, pero la realidad es más específica: el cobro existe, aunque solo en un caso particular y con un objetivo definido.
En los últimos días, muchas personas encendieron las alertas: “¿ahora hay que pagar por tener mascotas en México?”. La duda se volvió tendencia tras difundirse que habría un cobro ligado al Registro Único de Animales de Compañía (RUAC), una especie de CURP para perros y gatos.
Pero la historia no es exactamente como se ha contado.
En Tecate, Baja California, el gobierno municipal implementó un registro de mascotas que incluye una cuota de recuperación de poco más de 117 pesos. La intención, según autoridades, es tener un mayor control sobre la población animal y mejorar acciones como vacunación, esterilización y localización de mascotas perdidas.
Lo que no es
No es un impuesto general por tener mascotas.
No aplica en todo el país.
No es para todos los animales… al menos por ahora.
¿A quién sí le aplica el cobro?
Tras la inconformidad en redes, el Instituto Municipal de Bienestar Animal aclaró que el pago solo se está pidiendo a dueños de perros considerados potencialmente peligrosos, como pitbull, rottweiler, doberman, pastor alemán, entre otros.
Es decir, si tienes otro tipo de mascota, de momento no tienes que pagar este registro en ese municipio.
Más allá del monto, lo que ha incomodado a muchos dueños es la percepción de que esto podría ser el inicio de un cobro más amplio en el futuro.
En redes sociales, las opiniones se dividen:
- Algunos consideran útil tener un registro para mejorar el cuidado animal
- Otros creen que se debería priorizar a los animales en situación de calle
- Y varios ven la medida como un posible precedente para cobrar por tener mascotas
El registro de mascotas no es nuevo y ya existe en varios estados del país. La diferencia aquí es el cobro, que abrió la conversación sobre hasta dónde deben llegar este tipo de medidas.
Por ahora, no hay un impuesto nacional ni obligatorio para todos los dueños de mascotas. Pero el debate ya está sobre la mesa: entre el bienestar animal y el bolsillo de los ciudadanos.
Comentarios
0 comentarios








































