A más de un mes de la muerte de “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), colectivos y especialistas advierten que la desaparición de jóvenes en Jalisco no solo continúa, sino que se mantiene como uno de los principales negocios del crimen organizado.
Activistas y académicos coinciden en que la falta de una estrategia integral y de un marco legal efectivo ha permitido que el fenómeno crezca sin control.
Reclutamiento forzado: el motor del problema
De acuerdo con integrantes del colectivo Luz de Esperanza, alrededor del 70% de las víctimas tienen entre 17 y 29 años, aunque recientemente se ha detectado el reclutamiento de menores desde los 13 años.
El fenómeno se vincula directamente con el reclutamiento forzado, una práctica en la que los jóvenes son engañados mediante:
- Ofertas laborales falsas en redes sociales
- Promesas de becas o estudios
- Suplantación de instituciones educativas
En muchos casos, las víctimas son trasladadas a campamentos clandestinos donde son obligadas a integrarse a actividades criminales.
Campamentos y explotación laboral criminal
Especialistas señalan que en Jalisco existen múltiples campamentos operativos del crimen organizado, donde los jóvenes reclutados son utilizados en distintas tareas, como:
- Actividades armadas
- Labores agrícolas ilícitas (limón, aguacate)
- Transporte y logística
- Servicios básicos dentro de campamentos
Incluso, perfiles profesionales como estudiantes de medicina, química o técnicos han sido forzados a trabajar para estas organizaciones.
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