MG Motor México puso en operación un centro de capacitación técnica con el objetivo de fortalecer su capacidad de servicio en un mercado donde conviven vehículos de combustión, híbridos y eléctricos. La instalación busca responder a las exigencias que implica atender un portafolio cada vez más diverso en términos tecnológicos.
El llamado Training Center forma parte de la estructura operativa de la marca en el país y está orientado a la formación de personal técnico, así como de equipos comerciales y de postventa. Su enfoque se centra en mejorar los procesos de diagnóstico, mantenimiento y atención en toda la red.
La instalación cuenta con más de 3,000 metros cuadrados y capacidad para atender a más de 160 personas de manera simultánea. Además, integra un programa de más de 140 cursos dirigidos a distintos perfiles dentro de la operación, desde técnicos especializados hasta personal de servicio.

Durante su presentación, la marca mostró parte de los procesos utilizados en la capacitación, enfocados en estandarizar la forma en que se atienden los vehículos. Este punto adquiere relevancia ante la coexistencia de distintas tecnologías de propulsión, que requieren distintos niveles de conocimiento técnico.
En vehículos electrificados, por ejemplo, intervienen componentes como baterías de alta tensión, motores eléctricos y sistemas de gestión energética, lo que eleva la complejidad en diagnóstico y reparación. Bajo este contexto, la capacitación continua se vuelve un elemento necesario para reducir errores y mejorar tiempos de atención.
El desarrollo de esta infraestructura se da en paralelo al crecimiento de la marca en México. A cinco años de su llegada al país, MG ha alcanzado una base de más de 250 mil clientes, lo que incrementa la demanda de servicios de mantenimiento y soporte técnico.

Ante este escenario, la compañía proyecta ampliar su red de colaboradores y aumentar el número de jornadas de capacitación anuales, con el objetivo de mantener criterios operativos consistentes en toda su red.
La estrategia también incluye la vinculación con instituciones académicas, a través de proyectos enfocados en movilidad eléctrica. Estas colaboraciones buscan fortalecer la formación de talento técnico desde etapas tempranas y conectar la teoría con aplicaciones prácticas.
En un entorno donde la transición energética avanza de forma gradual, la capacidad de servicio se posiciona como un factor clave para la operación. Más allá de la oferta de producto, la preparación técnica se convierte en un elemento central para garantizar el funcionamiento y mantenimiento de los vehículos en el tiempo.
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