El mundo del espectáculo se conmovió tras conocerse la forma en la que Fabiola Campomanes despidió a su madre, en una ceremonia marcada por el dolor, la honestidad emocional y un homenaje poco convencional que rápidamente se volvió tendencia en redes sociales.
Durante el funeral, que inició como un acto privado, la actriz y conductora tomó el micrófono para dedicarle unas palabras a su madre, generando un profundo impacto entre los asistentes. Con la voz entrecortada pero firme, Campomanes habló de la relación que las unía y del papel fundamental que su madre tuvo en los momentos más difíciles de su vida.
En su mensaje, describió a su madre como la persona que la sostuvo cuando atravesaba etapas de oscuridad y confusión, destacando que fue su principal guía para aprender a levantarse una y otra vez. Relató que no solo le dio la vida, sino que también fue su maestra absoluta, enseñándole a empezar de nuevo, a encontrar equilibrio entre la fortaleza y la sensibilidad, y a enfrentar las adversidades sin perder la esencia.
Uno de los momentos más emotivos ocurrió cuando Campomanes expresó que, aunque el cuerpo de su madre ya descansa, todo lo que sembró en ella permanece vivo. Aseguró sentir una profunda alegría por el privilegio de haber sido su hija y afirmó que se queda con su risa, sus consejos, su forma de cuidar y su particular sentido del humor.
La actriz cerró su intervención con una frase que rápidamente comenzó a circular en redes sociales: “El amor de una madre no se entierra, no se apaga, no se va, se transforma”, palabras que resonaron entre los presentes y que fueron replicadas por usuarios que siguieron el momento a distancia.
Más adelante, Fabiola Campomanes sorprendió al rendir homenaje a su madre de una manera inesperada. En medio del funeral, decidió bailar “El Noa Noa”, el emblemático tema de Juan Gabriel, cumpliendo así lo que se ha señalado como una de las últimas voluntades de su madre.
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