El valor de las ventas de crudo y derivados de México a Cuba registró una caída de 17 por ciento durante 2025, de acuerdo con cifras oficiales de Petróleos Mexicanos (Pemex).
La reducción se dio en el mismo periodo en el que Donald Trump regresó a la presidencia de Estados Unidos, un contexto que ha incrementado la presión internacional sobre las relaciones energéticas con la isla.
Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, informó que en todo 2025 se enviaron hidrocarburos a Cuba por un monto de 496 millones de dólares.
El resultado representa una disminución de 104 millones de dólares respecto a 2024, cuando las ventas alcanzaron los 600 millones de dólares, según los reportes entregados por Pemex a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés).
En esos reportes, la empresa estatal señala que, desde julio de 2023, los envíos de crudo y derivados se realizan a través de su filial Gasolinas Bienestar, bajo contratos denominados en pesos mexicanos.
Pemex ha indicado ante la SEC que cuenta con procedimientos para asegurar que estas operaciones se realicen conforme a la legislación aplicable, aunque la información se publica con meses de retraso y no se difunde de manera detallada en México.
La falta de información pública sobre los contratos ha generado críticas. Desde septiembre pasado, El Universal solicitó datos específicos para conocer si Cuba ha cubierto los pagos correspondientes. En respuesta, la Federación señaló que Gasolinas Bienestar no está obligada a entregar información, al tratarse de una sociedad mercantil de derecho privado.
Al respecto, Eduardo Bohórquez, director de Transparencia Mexicana, sostuvo que la información debería hacerse pública, ya que la empresa ejerce recursos públicos, independientemente de su figura jurídica.
Especialistas advierten que las exportaciones de crudo a Cuba ocurren en un entorno de sanciones económicas y mayor vigilancia internacional impulsada por Estados Unidos, lo que incrementa la sensibilidad política y financiera de estas operaciones.
Analistas del sector energético señalan que la reducción en los envíos podría responder tanto a ajustes en la demanda cubana como a una estrategia del gobierno mexicano para disminuir la exposición de Pemex a posibles cuestionamientos legales o diplomáticos.
La falta de claridad sobre los contratos, las condiciones de pago y el destino final de los recursos mantiene abiertas las dudas sobre el impacto real de estas ventas para Pemex, una empresa que enfrenta altos niveles de endeudamiento y depende en gran medida del respaldo presupuestal del gobierno federal.
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