La discusión pública en torno al senador Gerardo Fernández Noroña por su reciente viaje a Europa sumó un nuevo capítulo, luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reiterara su postura sobre la necesidad de que los servidores públicos mantengan un estilo de vida austero y congruente con la realidad del país.
Las declaraciones de la mandataria se producen después de que circularan imágenes del legislador morenista viajando de regreso desde Roma en clase Premier de Aeroméxico, lo que generó críticas en redes sociales y abrió un debate sobre el comportamiento de los representantes populares.
Sheinbaum llama a la “justa medianía”
Sin mencionar directamente al senador, Sheinbaum subrayó que quienes ocupan cargos públicos deben conducirse con humildad, sencillez y cercanía con la gente, y recordó que uno de los principios que guían a su gobierno es evitar cualquier forma de ostentación.
La presidenta insistió en que no es congruente promover un proyecto de transformación social mientras se adoptan estilos de vida alejados de la mayoría de la población. En ese sentido, destacó que su administración privilegia el contacto directo con las comunidades y el uso responsable de los recursos.
“No puede haber gobierno rico con pueblo pobre. Los gobernantes debemos vivir en la justa medianía, cerca del pueblo siempre, nada de estar alejados viviendo en un palacio de cristal donde no se acerca la gente; nosotros siempre con humildad y cerca del pueblo”, dijo la mandataria.
El viaje que detonó la controversia
La polémica surgió tras la difusión de fotografías y videos que muestran a Fernández Noroña abordando un vuelo internacional en una sección considerada de alta gama, lo que contrastó con el discurso de austeridad que ha caracterizado a la llamada Cuarta Transformación.
El episodio se suma a cuestionamientos previos relacionados con su estancia en Roma, donde también fue grabado en espacios turísticos, situación que provocó reacciones encontradas entre simpatizantes y críticos del legislador.
Silencio del senador y debate abierto
Hasta el momento, Fernández Noroña no ha ofrecido una explicación pública detallada sobre el origen de los recursos utilizados para el viaje ni sobre la elección de la clase en la que voló, lo que ha mantenido viva la conversación en el ámbito político y digital.
El caso reaviva el debate sobre la austeridad republicana, la ética política y la responsabilidad de los representantes frente a la ciudadanía. Analistas consideran que este tipo de episodios ponen a prueba los principios del movimiento gobernante y obligan a sus figuras públicas a rendir cuentas, incluso cuando se trata de actividades realizadas fuera del país.
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