Este domingo el Chelsea pasó por encima del Paris Saint-Germain 3-0 y conquistó el Mundial de Clubes de la FIFA, en el MetLife Stadium de East Rutherford de Nueva Jersey.
Donald Trump, presidente de Estados Unidos, encabezó el palco y presenció en primera persona una actuación absolutamente portentosa del Chelsea, que fue de menos a más en este torneo hasta coronarse anulando a un PSG que había dominado Europa este año con puño de hierro.
El final del partido fue brusco, con constantes broncas y reproches entre los jugadores. Joao Neves se fue expulsado y tras el pitazo final hubo de nuevo discusiones, también con los cuerpos técnicos involucrados, que empañaron el desenlace de un triunfo por lo demás espectacular del Chelsea.
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